Nuestro objetivo era una web que sostuviera el trabajo artístico y lo dejara respirar.
No se trataba solo de “mostrar fotos”, sino de hacerlo con cuidado: respetando el ritmo, el silencio y la forma en la que cada imagen funciona.
Trabajamos una estructura limpia, pero no fría.
Sin elementos que distrajeran, pero con la suficiente intención como para acompañar la mirada.
Cada decisión —orden, tamaños, márgenes, navegación— está pensada para que el conjunto tenga coherencia y peso.